miércoles, 7 de octubre de 2009

uno de trenes

Un tren sale de la estación Dicho a las tres en punto. Si sabemos que circula por la vía Trecho* a cien quiloemociones por hora, ¿a qué hora llegará el tren a la estación Hecho?

*vale la pena recordar que la resistencia de las catenarias es de 1 millón de frágiles y que los socavones aparecen a un ritmo aproximado de una incertidumbre por segundo

lunes, 14 de septiembre de 2009

¿maestros?

Después de dos meses y medio de vacaciones, todos los fantasmas del país han vuelto hoy al cole, a su rutina, a su día a día. Se tomaron unos merecidos días de descanso y han cargado pilas en montañas altísimas y en mares profundísimos. Lo llevan todo dispuesto y ordenado en mochilas enormes, su vestuario, su material, todo a punto para cumplir con sus obligaciones. Fantasma número 1 trae todos los miedos ordenados por colores, de más a menos oscuro. Fantasma número 2 ha sacado punta a los malhumores y afilados como dardos aguardan en un estuche con triple cremallera. Fantasma número 3 ha ordenado las contradicciones en una carpeta con separadores, clasificadas alfabéticamente. Fantasma número 4 ha forrado los libros con fotos del pasado, y Fantasma número 5 solo quiere jugar con su pelota, hinchada con futuro. Y aquí estamos, diciendo que vaaaaale, que de acuerdo, que todos muy majos. Les recibimos, preparados nosotros también, después de tantos días de vacaciones, con los depósitos de paciencia a rebosar. Nos repetimos que somos maestros, que somos buenos maestros, que hemos estudiado y nos hemos licenciado, que hemos aprendido, que ya son muchos días levantándonos cada día. Y mientras recordamos a nuestros fantasmas que no les podemos entender si gritan todos a la vez, que uno levanta la mano antes de hablar, que nos deben un respeto y que las cosas se piden por favor, nos cuestionamos si realmente estaba tan mal lo de pegar cachetes para imponer nuestra autoridad.

domingo, 30 de agosto de 2009

vaya día

un día el ir no volvió
y el subir no bajó
el soñar no se despertó
y el vivir no se murió
un día el buscar se encontró
y el tener no se perdió
el saltar no se cayó
y el conducir no frenó
un día la risa no se calló
y la película no terminó

domingo, 16 de agosto de 2009

insomni 4.0

Avui, per primera vegada a la història, hem assistit a un fet insòlit. El govern en ple, la comunitat educativa, el col·lectiu de gais i lesbianes, els periodistes, les pimes, el sector de l'automòbil, els esportistes d'èlit, els inmigrants, els grups terroristes, els pacificistes, el pla bolonya, els okupes, els policies, els taxistes, renfe, artistes amb i sense fronteres, dretes i esquerres, grups antitaurins i toreros, hem sortit al carrer a manifestar-nos. Tots ens hem declarat víctimes de Nintendo. Hem suplicat, demanat i exigit al monstre dels videojocs que retiri del mercat l'Insomni 4.0. Tot i que ja se n'han exhaurit les existències, el joc ja ha entrat a totes les cases del país. Homes i dones lluiten nit rere nit, pantalla rere pantalla, per obtenir el premi més preuat: el Son. Ningú no sap on s'amagarà aquella nit. La cosa es tracta d'anar passant pantalles. La de la llet calenta amb galetes, la de la til·la, la dels anuncis eterns a la tele, la del consum de drogues, que es poden adquirir a la farmàcia, estanc o camell més proper. Aquesta és on tothom posa més esperances, però molt sovint, tot i que intueixes que el Son ja és a prop, moltes vegades se't torna a escapar rere la següent pantalla, que pot ser la de llegir per llegir o fer sexe amb la parella, amb un mateix o amb el veí més proper. També hi ha la de navegar per internet buscant remeis naturals per desenmascarar el Son, que no para quiet. I de les consultes a pitonises i pitonisos que t'intenten tranquilitzar dien-te "que tu momento está llegando". Al facebook s'ha creat el concurs "DreamChallenge" i hi ha autèntiques competicions fins a altes hores de la matinada, però curiosament, no fa ràbia quan veus que un amic teu ha tret 875247523480 punts. Sents una pena inmensa per aquell pobre desgraciat. Els que desperten més rebuig són els que treuen 0 punts perquè ja s'han adormit abans de connectar-se a internet. Amb tot això, Playstation s'està fregant les mans perquè està a punt de treure al mercat un joc de boxa tampoc mai vist fins ara. La interactuació entre el boxejador de pantalla i l'usuari és tal, que el tio de la pantalla, t'engalta un ganxo de dreta o d'esquerra (no saps mai d'on et ve) que et deixa absolutament K.O al segon 1. Estan estudiant encara quanta estona et pot deixar inconscient i si cada vegada que l'usuari recupera la consciència, el pot rematar almenys fins que aguanti les 7 hores que desitja estar inconscient.
No se sap encara com acabarà la polèmica. L'únic que ho té clar és el Sol, que no té cap ganes de jugar a res, i que des d'allà dalt diu, a mi plim, jo duermo con pikolín.

lunes, 3 de agosto de 2009

a régimen

Un día, el señor Normal decide ir al médico. Sus vecinas le han empujado a hacerlo. Le han convencido que no puede ir así por la vida, como volando. Que luego pasa lo que pasa, le han dicho sus vecinas. Ellas no saben lo que pasa, pero pasa, esto sí lo saben. Y el señor Normal, no. Le han hecho creer que no se puede ir riendo de todo, con todo y de todo, con la que está cayendo. Ellas tampoco no saben qué cosa está cayendo, pero lo que sí saben es que la cosa cae. Y el señor Normal, no.
El médico le hace muchas preguntas, y asiente la cabeza con los ojos cerrados cuando él está hablando, y apunta cosas en un papel. Al cabo de mucho rato, el médico chasquea la lengua y le da el diagnóstico: inflamación de la imaginación. La cosa no es para tomársela a broma, le advierte. Pero que no se preocupe usted, señor Normal, hay un tratamiento muy efectivo. Tiene que poner a régimen a las expectativas, le dice. No las tiene usted que alimentar. El señor Normal escucha atentamente. Se ve que se te meten en el cerebro y hacen que la imaginación se active y reaccione. Se ve que la fisiología de la imaginación es así, que crece y crece sin parar, y que no entiende de límites, pero claro, el cerebro sí los tiene. Total, que se genera una presión ahí cuya consecuencia es que el enfermo tiene la sensación de estar volando. Ha habido casos, le cuenta el médico, que la imaginación se ha hinchado tanto como un globo y el enfermo se ha ido volando y no ha podido volver nunca más. Lo que tiene que hacer el señor Normal es comer realidad, le ha dicho el médico. Que lo siente mucho, el médico es muy comprensivo, que él sabe que cuesta pero que no hay otra. Y el señor Normal Preocupado cuelga la dieta en la puerta de la nevera. Realidad lunes. Realidad martes. Realidad miércoles. Y así todos los días. Al cabo de unas semanas, la imaginación del señor Normal Preocupado se ha desinflamado del todo. Y sus expectativas están rayando la anorexia. La vecinas están muy contentas con su evolución. Pero él no se siente bien y decide volver al médico. Le explica que le cuesta mucho caminar. Como si tuviera piedras en los pies. El médico le hace muchas preguntas, y asiente con la cabeza con los ojos cerrados cuando él habla, y apunta cosas en el mismo papel que lo otra vez. Al cabo de mucho rato, el médico chasquea la lengua y le da el diagnóstico: inflamación del aburrimiento. El señor Normal Preocupado Enfadado llega a su casa. No le han dado ningún papelito para colgar en la nevera. Mira por la ventana mucho rato, muy pensativo. Claro, se dice, luego pasa lo que pasa con la que está cayendo. Y se va a dormir sin saber qué pasa ni qué cae. Pero mucho más tranquilo.

miércoles, 29 de julio de 2009

veranos

ahí está un mar, con sus peces y sus algas y sus medusas y sus bolsitas flotando
ahí está un prado, con sus hierbas y su riachuelo y sus bichitos tigres
ahí está una noche, con su gintonic y su música y sus bailoteos
ahí está un aeropuerto, con sus aviones y sus colas y sus maletas y su gente
ahí está una carretera larga, con sus peajes y sus gasolineras y sus coches yendo hacia
y yo lo miro todo, los miro a todos, en el mar, en el prado, en la noche, en el aeropuerto, en la carretera larga, yendo hacia, y pienso: ohquemacu. Suerte que ahí está él. Muy lejos todavía, muy chiquito, pero consigo verle. ¡Y me ha guiñado un ojo! Gracias, Invierno, gracias.

jueves, 14 de mayo de 2009

gràcies, senyor Michael Ende

Claro está que incluso en su bella y libre América, estimadas señoras, sabrán que el cruel tirano Marjencio Communo había concebido el plan de cambiar el mundo según sus ideas. Pero hiciera lo que hiciera, la gente seguía más o menos igual y no se dejaba cambiar. Entonces, en su vejez, Marjencio Communo se volvió loco. Como ustedes saben, estimadas señoras, en aquel tiempo no había todavía psiquiatras que supieran curar esas enfermedades. Con lo que había que dejar que los tiranos hicieran el loco como quisieran. En su locura, Marjencio Communo se le ocurrió la idea de dejar que el mundo siguiera siendo como quisiera y hacerse otro nuevo, a su gusto. Así que ordenó que se construyera un globo que tenía que tener el mismo tamaño que la vieja Tierra, y en el que había que reproducir, con toda fidelidad, cada detalle: cada casa, cada árbol, todas las montañas, ríos y mares. Toda la humanidad fue obligada, bajo pena de muerte, a trabajar en la ingente obra. En primer lugar construyeron un pedestal, sobre el que debía apoyarse es globo gigantesco. La ruina de ese pedestal, estimadas señoras, es la que tienen ustedes ante sí. Entonces se comenzó a construir el propio globo terráqueo, una esfera gigantesca, del mismo tamaño que la Tierra. Cuando se acabó de construir la esfera, se reprodujo con cuidado todo lo que había sobre la Tierra. Claro está que se necesitaba mucho material para ese globo terráqueo, y ese material no se podía tomar de ningún lado más que de la propia Tierra. Así, la Tierra se hacía cada vez más pequeña, mientras el globo se hacía mayor. Y cuando hubo terminado de hacer el nuevo mundo, hubo que aprovechar para ello precisamente la última piedrecita que quedaba en la Tierra. Claro está que también todos los habitantes se habían ido de la vieja Tierra al nuevo globo terráqueo, porque la vieja se había acabado. Cuando Marjencio Communo se dio cuenta de que todo seguía igual que antes, se cubrió la cabeza con la toga y se fue. Nadie sabe a dónde. Ven ustedes, estimadas señoras, este hueco en forma de embudo, que permite distinguir las ruinas en la actualidad, es el pedestal que se apoyaba en la superficie de la vieja Tierra. Así que deben imaginárselo todo al revés.
Las dos distinguidas damas de América palidecieron, y una preguntó:
-¿Y dónde ha quedado el globo terráqueo?
-Están ustedes en él.